Jugend Musiziert Bilbao 2025

Hospitalidad y fomento del talento – El concurso estatal “Jugend musiziert” en Bilbao
El título también podría haber sido “Fruta y barritas de cereales”, ya que estos dos alimentos estuvieron omnipresentes durante la semana de estancia de los 140 jóvenes talentos musicales de toda la península ibérica y sus acompañantes. Se ofrecían en la soleada “cafetería” instalada especialmente para el concurso en la mediateca. Allí, los niños podían servirse libremente y recargar energías para las muchas horas de práctica con su instrumento, para las audiciones en el salón de actos y para las numerosas actividades en torno al concurso.
El primer día
El viernes 28 de marzo, hacia las 9 de la mañana, se abrió la puerta del Aula y entró un grupo de unos 10 alumnos. “¡Málaga ha llegado!”, exclamaron alegremente las profesoras acompañantes Annett Gacki y Steffi Crone, y poco después el animado grupo se instaló en su sala de estancia dentro del colegio. Este proceso se repitió varias veces a lo largo del día, hasta que finalmente todos los invitados de las 10 escuelas alemanas de la península ibérica llegaron sanos y salvos.
La delegación de Barcelona fue la que más dificultades tuvo que superar: en lugar del tren reservado, tuvieron que hacer gran parte del trayecto en tres autobuses, con maletas e instrumentos voluminosos repartidos entre hombros y manos demasiado pequeñas. Pero ni siquiera esto les quitó el entusiasmo: la expectativa por las aulas preparadas, por hacer música en el salón de actos cuidadosamente preparado y por el encuentro con otros músicos hizo que olvidaran todas las penalidades. Los pasillos se llenaron de risas y música.
Las audiciones
Al igual que en concursos de talentos como “The Voice”, los participantes del certamen tuvieron que demostrar su valía ante un jurado especializado. Ya fuera en la categoría de “Música de cámara con piano”, “Instrumentos de cuerda”, “Canto (Pop)” o en la progresiva categoría “Jumu Open”, la desbordante musicalidad de los participantes impresionó a todos los presentes. Según el grupo de edad, los candidatos tenían que presentar un programa con una duración y un repertorio específicos, cumpliendo con las estrictas directrices del reglamento alemán.
Los resultados reflejan el altísimo nivel musical de los niños de España y Portugal: se otorgaron principalmente primeros y segundos premios, solo unos pocos terceros. Los ganadores de los primeros premios tienen ahora la posibilidad de ser invitados al concurso nacional, que se celebrará en junio en Wuppertal.
Vida y alojamiento en Bilbao
Uno de los mayores retos para la comunidad escolar del Colegio Alemán de Bilbao fue alojar a más de 130 niños en familias anfitrionas. La disposición y hospitalidad de “nuestros” padres fue impresionante: prácticamente todos los niños encontraron una familia amable que acogió a uno, dos o incluso tres niños. El regalo más valioso que estas familias ofrecieron a los invitados y organizadores no fue solo alojamiento y comida, sino sobre todo la apertura y el cariño con que recibieron a los niños de Madrid, Barcelona, Oporto, Lisboa o Sevilla en Bilbao.
El “organismo” escolar –con todos sus “órganos”: espacios, personal, comedor– llegó a sus límites… y un poco más allá. Gracias a una planificación cuidadosa, el concurso se integró con éxito. A pesar de las obras y del ya de por sí ajetreado día a día escolar, los niños “visitantes” se sintieron completamente a gusto y bienvenidos en nuestras instalaciones. Durante estos días, el colegio no fue solo un lugar de aprendizaje, sino también un espacio de vida, de encuentro y de intercambio cultural.
En un taller en el polideportivo, los niños pudieron conocer, además del ukelele, un instrumento típico vasco, la “txalaparta”, así como aprender danzas folclóricas vascas.
El cierre del concurso
El concurso culminó el miércoles 2 de abril con un concierto en la sala de la Sociedad Filarmónica de Bilbao, donde los jóvenes artistas pudieron volver a demostrar su talento ante una sala casi llena, recibir sus diplomas y ser premiados con un entusiasta aplauso.
Después, el ambiente se volvió más relajado pero igualmente festivo, con un paseo en barco por el Nervión y una alegre fiesta en el salón de actos.
Mirando al futuro
El próximo año volverá a celebrarse un concurso regional en el Colegio Alemán de Bilbao. El departamento de música espera que la organización de este concurso estatal impulse positivamente este bonito evento, y volverá a invitar a los alumnos a participar en él al comienzo del próximo curso escolar.
“Jugend musiziert” representa, por un lado, como cualquier concurso, una selección y un reconocimiento a talentos especiales, y en ese sentido, es claramente un evento de alto nivel. Pero por otro lado, también fomenta el amor general por la música y los encuentros entre personas, sin necesidad de competir con espíritu deportivo. Por eso, todos los alumnos que sientan curiosidad y tengan afinidad por la música están invitados a presentarse al concurso regional.
Fruta, barritas de cereales y más
Gracias a la generosa donación de la empresa Lidl, los participantes del concurso estuvieron siempre bien abastecidos, especialmente la variedad de “chocolate” conquistó a los jóvenes artistas.
Además de manzanas, mandarinas y snacks, el equipo organizador recibió un gran respaldo y apoyo desde muchos frentes: empresas, la Junta, el personal del colegio alemán, socios externos como técnicos de sonido o la administración de la Sociedad Filarmónica y del Conservatorio de Sarriko hicieron posible un “Jumu Bilbao” tan exitoso como enriquecedor.
La gratitud y la alegría de los invitados se reflejó también en la despedida: incluso en el aeropuerto, los jóvenes músicos –ya algo pálidos tras la intensa semana– se filmaron riendo alegremente y enviando un último saludo al Colegio Alemán: